Por intuición lo sabemos, somos naturaleza, y como parte de ella la necesitamos. Y no solo para inspirarnos, pues cada vez mĆ”s estudios muestran que esta es imprescindible para tener salud mental. AsĆ es, y solo 20 minutos al dĆa en contacto con ella pueden hacer una gran diferencia.Ā
AdemĆ”s, no se trata solo del oxĆgeno y la salud que ello nos da, los estĆmulos de la naturaleza, todos, nos hacen bien: incluso hasta sus sonidos. Un nuevo estudio publicado en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’, y hecho en conjunto por parte de Investigadores de la Universidad de Carleton, la Universidad Estatal de Michigan, la Universidad Estatal de Colorado y el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos, arroja cómo los sonidos de la naturaleza nos hacen mucho, pero mucho, bien.Ā
Esta investigación se trató de un proyecto bellĆsimo, y titĆ”nico, en el que participaron hasta 6 Parques Nacionales de Estados Unidos. En el estudio se analizó a 66 personas que escucharon sonidos de la naturaleza de mĆ”s de 250 lugares distintos. Cada participante debĆa poner mucha atención e identificar los diferentes sonidos.Ā
“Los impactos positivos en la salud y los beneficios de la naturaleza para la reducción del estrĆ©s son mĆ”s destacados que nunca para ayudar a compensar el aumento preocupante de la ansiedad y los problemas de salud mental”, apunta en entrevista Rachel Buxon, una de las principales autoras de la investigación.
Los resultados del estudio arrojaron que las personas que escucharon los sonidos experimentaron menos dolor, menos estrĆ©s, mejor estado de Ć”nimo y hasta un mejor rendimiento cognitivo.Ā
Otro resultado sumamente interesante es que los sonidos del agua fueron los mƔs efectivos para mejorar las emociones positivas y los resultados de salud. Por su parte, los sonidos de las aves fueron mƔs efectivos para combatir el estrƩs y la molestia.