La primera infancia en Chapultepec tiene que ser prioridad. Nuestro Bosque ha sido durante generaciones un lugar de encuentro, aprendizaje y descubrimiento para millones de personas. Hoy, este gran bosque urbano suma un nuevo capítulo a su historia con la inauguración del proyecto LAPIS Kiosco A1, una intervención diseñada para colocar a las niñas y los niños en el centro de la experiencia del espacio público.

Gracias a la colaboración entre el Programa LAPIS, Fundación FEMSA, Coca-Cola FEMSA, Fondo Unido–United Way México, la Dirección Ejecutiva del Bosque de Chapultepec, los comerciantes del Bosque y el Fideicomiso Pro Bosque de Chapultepec, fue posible rehabilitar más de 1,100 metros cuadrados para convertirlos en un entorno más seguro, accesible y amigable para la primera infancia en Chapultepec.
¿Por qué crear espacios para la primera infancia en Chapultepec?
Los primeros años de vida son una etapa fundamental para el desarrollo físico, emocional, cognitivo y social de las personas. Durante este periodo, el juego no es únicamente una forma de entretenimiento: es la principal herramienta mediante la cual niñas y niños exploran el mundo, construyen vínculos, desarrollan habilidades y fortalecen su autonomía.
Por ello, la calidad de los espacios públicos que utilizan las infancias tiene un impacto directo en su bienestar y desarrollo. Cuando un entorno está diseñado pensando en ellas, se vuelve más seguro, accesible e incluyente para todas las personas.
El proyecto LAPIS Kiosko A1 parte precisamente de esta idea: si diseñamos ciudades más amigables para la primera infancia, construimos ciudades mejores para todos. Esta visión impulsó la recuperación de un área estratégica de la Primera Sección del Bosque de Chapultepec mediante una intervención que integra juego, arte, naturaleza y participación comunitaria.

Espacios para la primera infancia en Chapultepec: una transformación que va más allá de la infraestructura
Desde su concepción, el proyecto buscó fortalecer la convivencia y generar una experiencia atractiva para quienes recorren la zona. La rehabilitación incluyó senderos peatonales continuos, áreas de estancia para familias, zonas para el juego, mobiliario urbano, accesos claramente identificados y espacios que favorecen la permanencia de las personas. Además, el proyecto incorporó diversos elementos que enriquecen la experiencia infantil:
- Cuatro accesos lúdicos que facilitan la orientación dentro del espacio.
- Juegos y elementos naturales construidos con materiales recuperados.
- Animales escultóricos restaurados para fomentar la interacción y la imaginación.
- Áreas de descanso para madres, padres y cuidadores.
- Un mural comunitario que fortalece el sentido de pertenencia y la identidad colectiva.
La propuesta también incorporó criterios de sostenibilidad y economía circular mediante el uso de troncos recuperados, piedra volcánica existente en el sitio y materiales reutilizados para algunas estructuras.
La naturaleza como aliada del desarrollo infantil
Los niños aprenden mejor en la naturaleza. Y uno de los mayores valores de este proyecto es que se encuentra dentro del espacio natural más importante de la Ciudad de México.
Diversas investigaciones han demostrado que el contacto frecuente con la naturaleza favorece la salud física y emocional de las niñas y los niños. Sobre todo en la etapa de la primera infancia. Estar rodeados de árboles, tierra, texturas naturales, aves y otros elementos vivos estimula la creatividad, reduce el estrés y promueve el aprendizaje. Un tronco puede convertirse en un barco, una montaña o un lugar de reunión; una piedra puede ser parte de una aventura imaginaria; el canto de un ave puede convertirse en una oportunidad para descubrir la biodiversidad que habita el Bosque.

Comunidad, arte y sentido de pertenencia
Otro aspecto fundamental del proyecto fue la participación activa de comerciantes, familias, cuidadores y visitantes durante distintas etapas de la intervención. Esta colaboración permitió que el espacio respondiera a las necesidades reales de quienes lo utilizan diariamente. El mural comunitario es uno de los símbolos más visibles de este proceso. Inspirado en la riqueza natural del Bosque de Chapultepec, este elemento artístico busca fortalecer el vínculo entre las personas y el lugar.
Un modelo para el futuro de los espacios para la primera infancia en Chapultepec
LAPIS Kiosko A1 es una muestra de cómo la colaboración entre organizaciones, ciudadanía, empresas e instituciones puede generar espacios públicos de mayor calidad, capaces de mejorar la experiencia de quienes visitan el Bosque y de proporcionar lugares dignos para la primera infancia en Chapultepec.
También demuestra que invertir en la primera infancia en Chapultepec es invertir en el futuro de nuestras ciudades. Cuando una niña o un niño encuentra un lugar seguro para jugar, explorar y convivir con la naturaleza, toda la comunidad se beneficia. Porque cuando diseñamos pensando en las infancias, construimos un mejor bosque para todas y todos.